gallery/Logo whatsapp-ts1615822833.png

Sé tu propio héroe o heroína

 

¿Cuáles eran tus héroes o heroínas de la infancia? Yo tenía varios. Sin embargo, si había un dibujito que me hipnotizaba y atrapaba era el de He-Man y el de su versión femenina, She-Ra (la princesa del poder).

La magia que se producía en el instante en el que ambos transmutaban, en apenas segundos, y pasaban de simples mortales a todopoderosos me generaba curiosidad -y muchas, muchísimas ganas de tener esa espada y convertirme en heroína-. ¿Qué atrapa de esa historia? ¿Acaso, que pelean contra los malvados? Puede ser, sin embargo no es un argumento muy distante del que podemos encontrar en cualquier otro dibujo o película. Es casi la trama más trillada del mundo. ¿Entonces?

La posibilidad de convertirnos en una versión mejorada de quiénes somos es, sin dudas, la respuesta. Y no de cualquier manera, pues la lección que aprendimos con She-Ra y He-Man es que bastaba con tan solo sacar la espada e invocar el "Poder de Grayskull". Claro que, ¿quién pudiera tener esa espada? ¡Pues todos!

 

Me voy a tomar unos pocos minutos para hacer un rápido análisis del simbolismo de esa transmutación a la que se someten Adora y Adam, dos jóvenes tranquilos, por momentos hasta algo tímidos, que apelan al secreto de la espada para convertirse en héroes poderosos e invencibles. Lo interesante de este rito que realizan para cambiar el ropaje de Adam por el de He-Man y el de Adora por el de She-Ra es que esa espada, en la que muchos seguramente depositamos los ojos y el verdadero poder cual varita mágica, en realidad oficia de canal o antena. Adam saca su espada, que lleva siempre consigo, la eleva y decreta "Por el poder de Grayskull, ya tengo el poder" mientras su espada sintoniza con ese poder que se visualiza en forma de una luz resplandeciente que lo envuelve, convirtiéndolo en "el hombre más poderoso del universo". Lo mismo sucede con Adora y su transformación en She-Ra.

El poder no baja del cielo, no es otorgado a él por un otro ni es fruto de una pócima mágica que bebe. Eleva su espada -símbolo de la lucha, si los hay- y sintoniza a través de ella con un poder que se irradia desde él mismo, convirtiéndolo en He-Man. En otras palabras: el poder es algo con lo que podemos sintonizar, apelando a nuestra parte más aguerrida, declarándolo ("ya tengo el poder") y conectando con nosotros y, principalmente, con nuestro propósito.

La lección de He-Man y She-Ra, entonces, es que con desearlo, visualizarlo, decretarlo y actuar en consecuencia todos podemos convertirnos en superhéroes. El poder está ahí, en nosotros, dentro nuestro; pero en el día a día, de manera inconsciente, la mayoría de las veces se lo vamos entregando al afuera, a otros, a las situaciones, al contexto, convirtiéndonos en personas dependientes, supeditando nuestra vida y aquello que hacemos -y lo que no- a las decisiones o escenarios externos. 

La fuerza para dejar de ser víctimas del afuera y convertirnos en superhéroes hacedores y vencedores está en nuestro interior. 

 

Claves para reconocer dónde o en quién depositas tu poder

 

¿Qué actitud tomas frente a la vida en general? ¿Víctima o creador/a? Hacerse cargo, asumir la responsabilidad -tanto de los buenos resultados como de los que, al menos en primera instancia, no nos gustan- es tomar una actitud creadora frente la vida. Es común ver personas que se ponen en el lugar de la víctima (de un otro o de las circunstancias) y depositan todo en el afuera: "No pude ir al gimnasio porque se largó a llover", "me siento horrible porque Pedro me dijo que la ropa me quedaba mal", "estoy feliz porque Ana finalmente me llamó", "voy a cambiar de carrera porque la que me gusta no me va a dar de comer", "me echaron del trabajo porque no saben valorarme", etc.

 

Podríamos seguir con miles de ejemplos que experimentamos a diario. Echar culpas o responsabilidades fuera parece ser un mecanismo no solo de defensa sino también de alivio para muchos. Es como una vocecita que nos susurra: "Tranquilo, no es tu culpa" y ahí respiramos. Yo te pregunto: ¿de quién es la responsabilidad de haberse quedado en casa en lugar de haber ido al gimnasio? ¿Tuya o del clima? ¿De quién es la responsabilidad de que no hacerse valorar en el trabajo o de haberse quedado en un lugar en el que no era valorado?

 

El asunto es que, además de preguntarnos con qué o quién estamos comprometidos que sea más importante que nosotros, es fundamental detectar si nuestras emociones, estados de ánimo, felicidad o infelicidad, alegría o tristeza, incluso el rumbo en la vida dependen de lo que sentimos o de lo que los demás indican (incluidos los mandatos sociales).

 

¡Por eso, no olvides!

  • Sólo tú tienes el poder de hacer algo por y para ti. Nada ni nadie más. Tú eliges entonces si eso que haces tendrá un impacto positivo o negativo en tu vida. 
  • Para que el resultado sea satisfactorio para ti, es fundamental que te preguntes qué es lo que quieres y escuches a tu ser, a tu corazón, a tu intuición, sin importar lo que digan los demás o los mandatos. Saca tu espada y sintoniza con tu propósito, con tu deseo, con tu propia fuerza.
  • Cuestionar todo lo que hasta hoy creías es una excelente manera de rever prejuicios, juicios, creencias y mandatos propios, tal vez heredados, que quizás ya no están en sintonía con la persona que eres ahora o con quién deseas ser. Revisar esas reglas autoimpuestas es una actividad que debemos hacer con frecuencia. Es sano cambiar de parecer. Estamos constantemente cambiando, mutando, nosotros y el mundo. Creer entonces que los conceptos y preceptos con los que nos manejábamos antes siguen siendo válidos para este momento de nuestras vidas nos cierra posibilidades. ¿Para qué sostener esas creencias? 
  • Chequea qué sentimientos te genera lo que haces, dices o aquello que piensas y tal vez todavía no te animas a decir en voz alta o a compartir. Lo que te dé alegría, ¡es! Si te genera una sensación de angustia o duda, descártalo. Confía en tu intuición. Conecta con tu ser y con ese poder interno, que te permite vivir plenamente cuando sintonizas contigo y con la energía que te expande.
  • Si notas que vives en un constante subibaja emocional, que va o viene según la reacción u opinión de un otro, ¡alerta! Es una señal de que estás entregando tu poder y no estás al mando de tu vida. La estabilidad y la plenitud no están afuera, están dentro tuyo ("ya tengo el poder").
  • Si sientes que no puedes o no vas a poder solo o sola, que necesitas a un otro para vivir, que te falta el aire de solo pensar en estar solo o sola, estás definitivamente desempoderado. Es hora de recuperar tu poder para luego compartirte con alguien más, pero desde el deseo y la elección, y no desde la necesidad. 

 

Por último, recuerda que no es fácil. Nadie dijo que el camino hacia la sanación y la superación personal lo fuera. Sin embargo, tampoco es difícil. Se trata de comprometerse con uno mismo, trabajar para uno, por uno y con uno, porque nadie más puede hacerlo por ti.  

E-mail  
  

Mis servicios

Modalidad presencial y/o online

MODELO 4C

Mejora la comunicación de tu empresa

Clientes felices

¡Sigamos en contacto!

Cursos, talleres y conversatorios para reflexionar(nos), motivar(nos) y encontrar nuestra mejor versión. Abierto a todas las personas que deseen escucharse, pensarse y (re)descubrirse. En cada encuentro tratamos diferentes temáticas, destinadas a potenciarnos.

A través de la conversación constructiva, descubriremos tu estado deseado, y viajaremos hacia él, partiendo de tu presente. Será un camino de transformación, que te permitirá plantearte nuevos objetivos y descubrir tus herramientas internas para alcanzarlos.  

Destinado a profesionales y líderes que buscan herramientas para llevar a sus empresas o carreras a un nuevo nivel. Trabajaremos en el descubrimiento de recursos propios, que les permitirán reforzar su confianza, así como vincularse con éxito con sus equipos y clientes. 

Encuentros

Una propuesta de desarrollo propio, que permite unir y combinar lo mejor del Coaching con etapas de consultoría. De este modo, hacemos un viaje para detectar los dolores en la comunicación de las organizaciones y así co-crear una solución acorde a cada compañía. Durante las diferentes instancias, utilizamos técnicas de coaching individual, grupal, Programación Neurolingüística, Neuro Oratoria y consultoría tradicional.