gallery/Logo whatsapp-ts1615822833.png

¡Sigamos en contacto!

Mi recorrido académico y profesional

 

Soy Licenciada en Comunicación Social (UBA) y Profesora de Comunicación (UBA).

 

Además, soy Coach Ontológica y me formé en Programación Neurolingüítica y Neuro Oratoria. Estudié (y, sobre todo, practiqué y practico) desde yoga, respiración consciente, reiki y meditación hasta mindfulness, pasando por decenas de otras disciplinas que me ayudaron a conocerme y, principalmente, a amarme.

 

Tengo una agencia de comunicación, Makana Comunicación Estratégica, que fundé en 2013, desde donde ayudo a las empresas a difundir sus mensajes y a lograr un posicionamiento de calidad.

 

Soy periodista desde hace más de dos décadas. Trabajé en radio, tuve un affair muy breve con la televisión, y mi romance más largo fue con los medios gráficos y digitales. Fui productora, movilera, redactora, editora, colaboradora y, cuando era necesario, contaba chistes o ponía música para amenizar esas largas noches de cierre en las revistas en las que estampé mi firma. Entre otros medios, estuve en Perfil, La Nación Revistas, Clarín, Radio Nacional, Yahoo! e Infobae. 

Mi aprendizaje de vida

 

A las pocas semanas de haber nacido, aprendí de qué trataba la resiliencia. Por supuesto, eso lo supe muchos años más tarde, pero apenas me enteré, entendí por qué tenía esa fuerza que no sabía de dónde venía, pero que me acompañaba para sobreponerme ante cada golpe. 

 

Al igual que muchas otras personas, pasé por etapas en las que la vida me dolió (demasiado). Transité uno y mil duelos, de los que socialmente se consideran esperables y, por ende, ¿soportables?, y de los que nadie quiere atravesar. Sí, de esos que rezás cada noche para que no te toquen. Con el tiempo, descubrí que cada nuevo dolor me resultaba más fácil de sobrellevar y que había desarrollado las herramientas para, incluso, sacar lo mejor de esa situación. Me convertí en toda una "especialista en duelos". Empecé a perderles el miedo y a ponerles mucho humor. De a poco, renació la mujer histriónica y payasa que hay en mí para ponerle una risa a cada lágrima. La verdad es que los duelos tienen mala prensa. Nadie quiere atravesarlos. Pero yo aprendí a abrazarlos, a encontrar la belleza que encierran. Aprendí a hacerme (muy) amiga de las crisis porque descubrí cómo convertirlas en la mejor oportunidad para crecer, para ser libre, para ser quién quiero ser.

 

Mi historia está llena de personas que me dijeron qué hacer y qué no hacer. Sin embargo, cuando entendí que tenía el poder de ser feliz tomando las riendas y diseñando la vida que yo quería para mí, todo mi mundo se iluminó. ¿Es fácil? ¡Claro que no lo es! Hay procesos que precisan ser respetados, pero cuando uno tiene un faro, el camino es mucho más sencillo. Mi propósito es acompañar a otras personas a convertirse en su propio faro, a sacar de adentro esa luz que de a poco ilumina el trayecto a seguir para acercarse a la orilla en la que quieren desembarcar.

Estoy convencida de que cuando estamos perdidos, sin rumbo aparente, oscuros y enredados, ya sea porque no sabemos hacia dónde queremos ir o porque no sabemos cómo lograr aquello que estamos deseando, es cuando tenemos la mejor oportunidad para convertirnos en nuestro propios héroes. ¿Quién no quiere ser el héreo o heroína de su propia historia? Hay quienes pueden solos, y están quienes precisan que alguien los guíe y les recuerde que tienen todas las herramientas para lograrlo, sólo necesitan encontrarlas y aprender a usarlas.

Yo tuve -y sigo teniendo- a muchas personas que alumbraron mi camino. Que me ayudaron a convertirme en la heroína de mi vida. Siempre es bueno pedir ayuda a tiempo. Deseo que mi experiencia, conocimiento y profesionalismo puedan ser esa guía para alcanzar tus objetivos personales, profesionales o empresariales, para que brilles en lo que quieras hacer, y para que te conviertas en lo que siempre soñaste. 

Bonus track

¡Así soy! 10 cosas sobre mí

 

  1. Apoyo y fomento las pasiones. Soy apasionada de la vida y me comprometo al 100% con lo que amo y emprendo. Y me gusta mucho la gente que siente pasión por algo y lo lleva adelante. ¿Las mías? Muchas (aunque no todas) están en esta lista. 
  2. Amo cantar a los gritos en el auto. Es catártico, liberador y, sobre todo, muy divertido. ¿Qué canto? ¡Todo! Mis playlists no discriminan. 
  3. Bailo hasta sentada. Me encanta bailar salsa, pero no le esquivo a ningún ritmo. ¿Bailamos?
  4. Soy muy payasa. Muy, muy, muy. Por sobre todas las cosas, me fascina reírme de mí misma. Creo que el humor sana y salva. Con risas, todo; sin risas, nada. 
  5. Cuando necesito cambiar la energía, me sacudo igual que lo hacen los perros. No me importa dónde estoy, si me siento cargada o fastidiosa, me paro y empiezo a sacudir todo mi cuerpo. Si nunca lo probaste, ¡no lo dudes!
  6. El primer segundo de cada año nuevo, lo recibo arriba de una silla. Es mi manera de declarar que serán 365 días con la frente en alto, con la energía elevada y esperando solo lo mejor. 
  7. Disfruto plenamente de las citas conmigo misma. Viajar sola, ir a recitales sin más compañía que la mía, o incluso (auto)invitarme a tomar algo son planes llenos de felicidad y oportunidades para conocerme más. Los hago muy seguido y los recomiendo todavía más.  
  8. No negocio mi libertad. Es mi tesoro. Lo cuido tanto como a mi amor propio.
  9. Soy fundamentalista de la vida sana. Entreno y medito a diario. Además, tengo una alimentación consciente y real.  
  10. Estoy convencida de que todo es comunicación. Desde la elección de la ropa hasta los silencios o el sexo. A cada segundo estamos comunicando algo y, por sobre todo, entablando una conversación con los demás y con nosotros mismos. 
  11. Bonus del bonus track (porque siempre se puede un poco más): Creo en la felicidad crónica. Si no es tu caso, te invito a contactarme para descubrir que existe y que está disponible para todos y todas.  

 

E-mail